4 de
julio en los Estados Unidos. También en el resto del mundo, claro,
pero no es lo mismo. Día de celebración en la casa del enemigo
cuarenta y ocho horas antes de que en la “Ciudad del Pecado” y el
juego, Las Vegas, se reúnan los integrantes de la quinta selección
olímpica estadounidense de baloncesto ADT (después del Dream Team,
el único y verdadero).
En
esta ocasión, al igual que durante el genial monólogo del eterno
Gila, parece que la guerra se ha detenido, que el enemigo nos ha dado
una tregua. Esta vez no nos van a pillar dormidos ni van a ser tantos
como para que las balas que tenemos no sean suficientes y se las
tengan que repartir. Las bajas de Dwight Howard, Chris Bosh y Dwyane
Wade no hacen más que incrementar, por antonimia, las opciones del
resto de selecciones rebajando el nivel de la gesta desde la
categoría de milagro, “hecho no explicable por las leyes naturales
y que se atribuye a la intervención sobrenatural de origen divino”,
a la de proeza, “hazaña, valentía o acción valerosa”.
Y no
se trata sólo de bajas. También de estado físico. Las dos
estrellas del combinado enemigo llegarán a la cita olímpica con
menos de tres semanas de descanso. Lebron James, eso sí, lo hace con
la inercia ganadora que le proporcionó un título que el destino ya
le había adjudicado. A Durant, por su parte, una simple derrota no
parece capaz de alejarle de su único objetivo vital: anotar una vez
tras otra de todas las formas posibles.
Por
fortuna, además de esta notable merma en el potencial del enemigo, a
esta contienda no vamos con cañones sin agujero ni con Seiscientos
haciendo las veces de tanque. Nuestra artillería tiene peso y
precisión. Es más poderosa que la norteamericana en el poste bajo.
Está mejor coordinada y funciona de manera más armónica.
Todo
apunta a que, ante la ausencia de grandes pívots, Coach K apostará
por practicar un “small ball”, un juego sin interiores que parece
haberse puesto de moda en los pasados playoffs. No se sorprendan si
coinciden en la cancha Chris Paul, Kobe Bryant, Kevin Durant, Carmelo
Anthony y Lebron James, es decir, un base y cuatro escoltas/aleros.
Es más, no se extrañen si son los cinco hombres que terminan los
encuentros.
Después
de que el Redeem Team consiguiera lavar la imagen de su baloncesto en
Pekín y después del esfuerzo colectivo que pusieron en práctica
durante el Mundial de Turquía, parece que la relajación ha vuelto
al entorno de la USA Basketball. En Las Vegas, además de a vicio,
huele a improvisación y soberbia. Los estadounidenses, únicos en el
homenaje de sus caídos y a la hora de rendir pleitesía a sus
héroes, parecen haber entrado en un estado de amnesia colectiva que
les impide recordar lo cerca que estuvieron de fenecer el pasado 24
de agosto de 2008 en Beijing.
Sólo
espero que sigan así, acomodados en su manifiesta superioridad,
dormidos en los laureles de una gloria olímpica que no sólo premia
a los que saltan más alto, corren más rápido o lanzan más fuerte,
sino también a los que se toman más en serio el valor de una
competición que además de fomentar la amistad entre todos los
pueblos, pretende coronar al atleta que más deseo demuestre en la
búsqueda del éxito deportivo.
¿Es
el enemigo? ¿Podrían seguir así de relajados cuarenta días más?
UN
ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS
1 comentarios:
No me haría tantas ilusiones, son bajas importantes y ha sido una temporada muy castigadora en lo físico.
Pero no tenemos como parar a LeBron, Durant, Paul y Bryant.
Solo USA puede autodestruirse, no hay rival.
Nuestro juego interior es poderoso, pero no tenemos nada más. Navarro ha acabado de pena y sigo defendiendo que es un paquete redomado que aparece 1 día de cada 10, Rudy está para los leones, y el resto no están a la altura.
Además tenemos un empate a descerebrados en la dirección, si coach K no tiene ni idea del baloncesto profesional y serio, no puedo decir nada mejor de Sergio Esca-yolo.
Con sus aires de grandeza querrán ser los más creativos y veremos cosas como Marc y Pau sin jugar juntos ni un minuto, o al quinteto que propones tú de USA sin jugadores interiores...
Eso solo demuestra la falta de cerebro de dichos entrenadores.
Creo que va a ser un torneo más pobre de lo esperado y que pese a lo "crecidos", desentrenados y doblados físicamente que vengan los de USA, su doble ración de calidad se impondrá....
Así que si queremos que España tenga posibilidades, esperemos que Kobe Bryant sea el de siempre y no pase un solo balón para hacer 30pts a base de 38% de acierto y 26 tiros por partido, entonces podremos ver medallas para los demás.
Cheers!
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